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Mis aplicaciones imperdibles en 2010: Curio

Ahora que los años no duran nada, un amigo al que conozco bien suele decir que hoy se los prepara en la China, parece que no ha habido tiempo suficiente para descubrir nuevos y útiles programas para nuestras Macintosh.
Mediados por el iPad, preocupados por las descargas de apps para el iPhone, quizá no me he preocupado tanto por las novedades para mi iMac y mi MacBook, en una actitud que recuerda sospechosamente a la de Steve Jobs.
Pero, puesto a pensar sobre el tema, si soy capaz de desarrollar un comentario sobre las aplicaciones imperdibles para Mac, dejando fuera a las super conocidas, y, renunciando por motivos ideológicos, a Microsoft y Adobe.
Allí van:
1. Curio 7.1, esta aplicación de Zengobi puede ser descrita como una navaja suiza para tu productividad, o, lo que es lo mismo, como el hacha de mano para tu cabeza. Curio es una aplicación muy compleja que invariablemente provoca el deseo de poseerla, y pagar por su licencia, lo que es ya mucho sobre todo si consideras que su licencia académica cuesta $89, pero que luego le tiene a uno mirando estupefacto su interfaz sin saber muy bien qué hacer.
Pero Curio sirve, hace cosas que ninguna otra puede y que muchas otras lo hacen también, pero lo hace sola.
¿Cómo he usado Curio? Aquí unos ejemplos:
a. Para desarrollar los programas de clases para la Universidad adaptando sus dossiers a mis requerimientos. Cuando te piden un syllabus detallado, y no puedes olvidar ningún detalle, el dossier resulta utilísimo para una aproximación sistemática a tu programación.
b. Para trabajar en clase temas que quiero proyectar en la pantalla y luego colocar en el blog de asignatura. Así, por ejemplo, he pedido a los estudiantes que añadan en una lista características de la sociedades antiguas en el paso a la civilización, usando el formato de «lista», luego con el navegador incorporado «sleuth» hemos buscado imágenes que apoyen el tema, para «voilá», metamorfosear la lista en mapa mental y tener una mirada total del tema. Es fácil exportar el mapa como pdf o imagen y colocarlo en el blog.
c.Cuando se debe manejar una gran cantidad de información para sistematizar las conclusiones de un trabajo de investigación, como he hecho yo con el proyecto Mazar, puedes colocar a tu alcance en el espacio de trabajo, los documentos en pdf o en texto de los informes, a los que puedes acudir de inmediato asegurándote que no te falta ninguno (aunque se abren en la aplicación original), puedes identificar las fotos que ilustrarán el informe, completar las listas del personal, o los resúmenes de resultados, y de esta forma organizarte para un informe completo y profesional. Es extraordinaria la posibilidad de crear tablas con imágenes para listas de ilustraciones o para acompañar un disco con imágenes.
d. Ahora que muchos hemos impulsado el empleo de los blogs de asignatura y los blogs personales, Curio puede mantener un espacio de trabajo en donde insertaremos, gracias a la posibilidad de tener páginas de Internet «vivas» en el espacio, los blogs de los estudiantes junto a los que colocamos los comentarios, evaluaciones y seguimiento de los aportes que pueden tener una fecha de entrega y un calendario de cumplimiento.


Taller de aplicación de las TIC y más al aprendizaje de la historia

El uso de las TIC será algo que caracterice a los procesos de aprendizaje en todas las áreas del conocimiento, pero ya no se trata como antes de una mera aplicación de herramientas al proceso común de enseñanza, sino, por el contrario, exige un cambio en los enfoques sobre el proceso de aprendizaje.

El empleo del Internet como fuente excepcional de información debe transformarse en un reto para la producción de conocimientos y la capacidad de compartirlos, el crecimiento de las redes sociales plantea otras formas de aprendizaje, la presencia de la web móvil y de la realidad aumentada será cada vez más ubicua y todo esto en un marco en el que el estado ecuatoriano se ha sumado al movimiento de “una computadora por niño” que determinará que los estudiantes futuros estén ya familiarizados con estas tecnologías.

Pero, como señalamos arriba, el reto no es solamente el comprender las TIC o aplicarlas a los procesos habituales, sino que el verdadero desafío está en crear nuevas condiciones de aprendizaje de la historia, utilizar las tecnologías para otras maneras de procesar y comprender los datos, emplear la fuerza de lo colectivo para ampliar el contexto social, prever los sentidos de la Web 3.0 e implicarse en la red semántica.

Por todo esto el curso se desarrollará como un taller activo que permita a los estudiantes contar en forma inmediata con recursos aplicables a su tarea profesional mediante la aplicación de las TIC al proceso de aprendizaje.

El curso será híbrido, es decir presencial y en línea con énfasis en el aprendizaje colaborativo.


De la desconfianza en Internet


Tuve una corta asistencia a un taller que prometía mucho: el de escritura académica. No me fue posible participar más que en la primera sesión ya que luego el horario se cruzaba con mis clases en vísperas de exámenes intermedios y necesitaba un contacto con los estudiantes en esos momentos.
Raúl Vallejo, destacado escritor ecuatoriano, del cual todavía espero leer su novela sobre Medardo Ángel Silva, el alma en los labios; anterior ministro de educación del Ecuador, cargo que ha ocupado en más de una ocasión; especialista en escritura académica, ya que su manual sobre esta es lectura común en todo el país; inició su trabajo con una referencia a las fuentes válidas para la investigación, siempre, o casi, bibliográfica, dada su experticia en literatura.
Por una desgraciada coincidencia, sus primeras palabras arremetieron contra Internet, minimizando sus características, mostrando una visión tradicionalista, a pesar de su afirmación de ser un «hombre digitalizado», resaltando los «blogs institucionales» como única fuente de información válida, y afirmando cosas como «si se quiere información fiable, recurran a los periódicos y no a Wikipedia».
Me conozco bien y me hirvió la chicha (esta es una expresión local para señalar que se me acabó la sangre de horchata) e intervine, en ese incómodo papel que me gusta tanto, de adalid de causas de pobres y ausentes, para decirle que confundía el medio y el contenido ( en buena hora no me respondió que el medio ES el contenido) para señalar que su visión era apocalíptica, que si los recursos no estaban allí había que crearlos y que para nada valoró las redes sociales como medio de co aprendizaje. Hubo muchas cosas que se quedaron en el tintero, o en el «plaintext» del iPad en el que escribo esto, pero estaba demasiado atrás y el hombre es hábil, a más de respetable (seriously).
Desarmó mis argumentos, en bloque, al decir que nunca había dicho lo que parafraseé, que su visión era moderna y progresista y que creía en las redes más que yo. Es decir no echó abajo mi protesta insistiendo en lo válido de sus argumentos, cosa que hubiese vuelto a la discusión más interesante, sino preguntando ¿de dónde saca usted semejantes ideas? ¿quién yo? ¿cómo se le ocurre señor?
¡Y a mí que me gusta tanto ganar las discusiones!
Esto dejó una sensación incómoda, pero más allá de cualquier elemento particular, señala la enorme desconfianza en Internet, el desconocimiento de los esfuerzos que se hacen para incorporarse a la red como prosumidores, una visión limitada del cambio que se nos viene ¡Y todo esto desde un ex ministro que impulsó la implantación del programa una computadora por niño en el Ecuador y que apoyó la creación del portal web del ministerio con información para los maestros de primaria!
Si,como los antecedentes señalan, Raúl Vallejo, ha estado comprometido con el empleo de los recursos tecnológicos, es él mismo un hombre digital, ¿porqué dice que lo mejor que existe en la red es el diccionario online de la RAE? ¿porqué privilegia las bibliotecas físicas sobre los contenidos digitales? ¿cuál es la razón para señalar que no puede tenerse confianza sino en los blogs institucionales?
A lo mejor, confieso, la comunicación de sus ideas fue un problema, lo que es sorprendente tratándose de un experto en literatura y un hombre con una experiencia profesional envidiable. Tal vez al estar en la Universidad de Cuenca, él que es catedrático en la prestigiosa Universidad Simón Bolívar, quiso mostrar la estrictez de su perspectiva, tal vez, cosa que no quisiera creer, imaginó que el Internet solo llega hasta Quito, o lo que es lo mismo que los criterios de uso solo se han desarrollado en la capital y que nosotros ignoramos el sentido de futuro que allá se tiene, anclados como parecemos, en las calles adoquinadas del centro histórico.
El conflicto, entonces, puede resolverse desde una triple perspectiva:
1. Yo entendí mal su posición progresista en torno al uso de la red.
2. Nosotros estamos detrás de las líneas del progreso y debemos cuidarnos de las «últimas sirenas».
3. Desconfía de la red y yo entendí bien.
Pero si vemos lo que pasó me animo a proponer una cuarta posibilidad:
4. A Raúl Vallejo le falta una mayor reflexión sobre la actualidad de la educación y sus perspectivas con el empleo de las nuevas tecnologías, el sentido de las redes sociales, la realidad expandida, la bilocación y ubicuidad de las fuentes, el pensamiento complejo. Temas que seguramente conoce bien pero que mantiene en un «tobogán de hambrientos» y que no ha tenido tiempo de integrar.
Hombre hábil como es, de mundo como pocos, con un carácter ferroso (para mayores referencias puede preguntarse a la UNE) no le será difícil refutar este post, si llega a leerlo algún día, pero si con he logrado dar forma a mis ideas y que Raúl ponga en orden las suyas, ya he triunfado en la discusión.

— Desde mi iPad

La escritura como proceso creativo

Steve Wheeler publica en su blog unas reflexiones sobre la escritura como proceso creativo. Se refiere en particular a como el mantener un blog, escribir constantemente, preocuparse por crear es algo extremadamente positivo para un profesor.
Uno de los aspectos a los que se refiere Wheler es a la concreción del pensamiento que supone la palabra escrita.
Las ideas que en la mente están aparentemente organizadas, solo pueden asumir formas válidas al verterlas a un medio comunicativo y aquel del que disponemos más fácilmente es la escritura. La idea es razonable e inmediatamente se transforma en un recurso que debe ser utilizado en clases.
Con frecuencia encontramos que nuestros estudiantes son incapaces de expresarse verbalmente, que las ideas complejas se les escapan y que el análisis de cualquier tema supone un esfuerzo inalcanzable.
Mucho de lo que se dice cae en la categoría de lugar común, y estos lugares comunes son enemigos declarados del pensamiento analítico.
La necesidad de aplicar conceptos de mayor complejidad y de incorporarlos en forma concreta y evidente sin subterfugios ni ocultamientos detrás de la teoría es algo que debemos aplicar en nuestro pensamiento diario.
Exigir a los estudiantes ensayos permanentes en torno a diversos temas, parece un recurso útil para el mayor desarrollo del pensamiento. Y en esto puede jugar un papel muy importante la escritura de un blog.
Para esto hay que apartarse de la mera suma de contenidos ajenos, que es necesario utilizar, para crear contenidos propios. Es una tarea difícil expresar las cosas en palabras propias y aun más difícil hacerlo recurriendo a ideas ajenas. La posibilidad de incorporar una teoría al pensamiento es algo que se ve distante. Casi siempre los que manejan las teorías no están capacitados para ocultarlas. Las vuelven demasiado evidentes, se refieren a ellas de manera constante. Repiten las palabras sin asumirlas en el contexto del análisis.
¿Cómo dar el paso hacia la transparencia en la expresión? Cómo volver a la teoría «líquida»? Yo mismo reconozco mis limitaciones en este caso, pero, aunque los años han pasado y han marcado sus huellas, creo que he podido reconocer la presencia de Foucault, de Vigotsky, de Bourdieu, de Gruzinski en lo que digo, en la forma en que analizo las cosas y en lo que pretendo enseñar.
Si hubiese tomado la sugerencia de Wheler cuando la planteé como propia, es decir cuando imaginé hace meses y años que debía escribir algo diariamente, tal vez mi expresión sería más compleja y me sentiría más rico, pero siempre hay un momento para reempezar.
Algún día hablaré de como el escribir sobre la pintura de los otros, ya que yo no he hecho nunca mi pintura, me enriqueció al crear formas textuales y expresivas de gran riqueza, en las que aprendí a incluir las sensaciones y texturas que prestaron viveza a mi expresión. Pero eso es otro tema…

— Desde mi iPad


Experiencias exitosas en aprendizaje

Dolors Reig en su blog el caparazón se refriere a ciertos desarrollos de la teoría educativa que parecen contradecir la forma como los profesores actuamos habitualmente en nuestro proceso de enseñanza, para usar esta palabra que va cayendo en desuso quizá injustamente.
En concreto me han interesado algunos de los elementos que han sido descubiertos, aunque no recientemente, por investigadores estadounidenses.
Me refiero a ellos y a mi propia experiencia docente, que incluye la práctica en varias carreras universitarias diferentes a lo largo de casi treinta años: la carrera de historia, la carrera de comunicación social, la carrera de diseño, la de restauración de bienes muebles, la de museología, la de psicología infantil y la de gastronomía.
En ellas he enseñado una diversidad de campos académicos pero que pueden resumirse en historia del Ecuador y de América, antropología y arqueología, historia del diseño ecuatoriano, del arte ecuatoriano y americano, historia de la cultura e historia de la gastronomía en la cultura.
¿Cuáles han sido los procesos más exitosos? ¿Cómo conseguimos una motivación superior en los estudiantes? ¿Existen elementos comunes en las experiencias positivas? Y si queremos decirlo de otra forma, más directa, ¿Qué ha servido y qué no?
Si quiero recordar aquello que creo haber hecho bien ¿Qué es?
Mis estudiantes han opinado con frecuencia que mis clases son atractivas, que puedo hacer las cosas interesantes y que conmigo se aprende mucho, también han señalado los defectos, procesos de evaluación no siempre claros, dificultades en identificar los materiales de estudio, demora en las entregas de calificaciones…pero a la larga quizá han sido mayores los logros que los fracasos.
¿Han aprendido los estudiantes? ¿Cómo?
No es posible hablar de todos los procesos seguidos pero sí destacar algunas experiencias.
1. Clases de diseño ecuatoriano a los alumnos que se forman para diseñadores. Hace tiempo que no trabajo en esta facultad de la Universidad del Azuay, pero es una de las experiencias que quiero compartir. Los estudiantes no tienen interés en la historia ¿Cómo motivarlos?
Fue útil el que ellos trabajasen en propuestas creativas que partiendo de los objetos, de cerámica, orfebrería, textiles, permitieran construir propuestas de diseño basadas en los elementos ecuatorianos pre colombinos.
Pero el éxito mayor se obtuvo, y me refiero a éxito por el entusiasmo, las buenas evaluaciones, y la participación colectiva, cuando los estudiantes trasladaban a objetos reales las propuestas sobre papel. Es decir cuando construían cosas que incorporaban a su cuerpo, cuando la línea dejaba paso a la tridimensionalidad y se incorporaba un elemento lúdico y hasta cierto punto teatral que se transformaban en acción. Esto llevó, antes, mucho antes de la ubicuidad de lo audiovisual a la filmación de una película «huayro» que recreó en argumento de ficción algunos de los elementos visuales y de diseño más interesantes.
2. Prácticas de campo con los estudiantes de arqueología. La expectativa en esta cátedra estaba centrada en la experiencia sobre el terreno, salir a toda costa al campo, poner las manos en la tierra, recorrer el espacio. A partir de las explicaciones en clase, acompañadas de dibujos, diagramas, movimientos de los estudiantes y otros recursos para explicar y motivar, el eje de la actividad estaba situado en la práctica.
Al no tratarse de una formación profesional en arqueología, ya que mis estudiantes de historia se forman para profesores de educación media, no era posible recurrir a estas salidas en forma continua, se daban pocas veces a lo largo del ciclo de cuatro meses.
Los materiales recogidos en la práctica de excavación, para la que se organizaban grupos que estaban bajo las órdenes de un curaca y apoyados por un quipucamayoc, se usaban en clase para desarrollar prácticas de clasificación de materiales, en especial de cerámica.
Al final de ciclo la satisfacción era alta, pero siempre quedaba pendiente una mayor relación con la arqueología de campo, tan metida dentro de las expectativas de los estudiantes de la Universidad de Cuenca.
3. Los banquetes de Historia de la Gastronomía en la Cultura fueron para mí una sorpresa. Al final de uno de los períodos de clase con los estudiantes del primer ciclo llegamos casi a odiarnos, mutuamente. Ninguno de los esfuerzos para motivar a los estudiantes deba resultado positivo con todos ellos, junto a los que no querían perderse una sola clase estaban los que buscaban a toda costa ranclarse, y cuando no lo hacían su actitud era insufrible.
Entonces pronuncié una famosa frase, de la que más tarde me arrepentiría, «si no quieren asistir no asistan, yo buscaré la manera de que aprueben sin venir a clases». Estaba claro que jugó un fuerte papel mi convencimiento de que todos dirían que iban a trabajar más y mejor, pero al menos seis, de un total de treinta, dijeron que me tomaban la palabra y se iban. ¿Qué hacer entonces?
Terminamos ese ciclo con altibajos y en la primera clase del próximo pregunté a los estudiantes que podríamos hacer para mejorar las cosas y entonces surgió la idea de los banquetes y demostraciones.
El primer banquete fue el del Renacimiento Italiano, le siguió la Expo del chocolate, más tarde la de comida rápida, después la cena del Titanic y al final la demostración de la tendencias actuales.
Todas estas actividades de aprendizaje fueron registradas y se encuentran en el blog de asignatura.
Podríamos hablar de éxito.
Pasados unos meses estos alumnos se acercan a mí frecuentemente a comentar lo mucho que aprendieron, cuanto nos habíamos divertido y cómo disfrutaron del aprendizaje. Y ahora que con los estudiantes del primero, realizamos una actividad semejante los antiguos alumnos recorrieron las mesas, aconsejaron, propusieron…
¿Qué tienen en común estas actividades?
Quiero solamente enumerar lo que veo como elementos similares:
a. Actividades asociadas en forma directa con las expectativas profesionales que ayudaron a dar forma al imaginario del grupo.
b. Abandono de los espacios habituales de clase, de los escenarios de clase para crear otros, lúdicos, distintos, separados de la rutina.
c. Trabajo colectivo, aprendizaje en grupo, compartir el entusiasmo.
d. Hacer cosas concretas, fabricar, construir, trabajar sobre el terreno.
e. Búsqueda colectiva de información y su transformación en conocimiento, apropiación del campo, transformación de la teoría en aplicación.
¿Cómo se asocian estos elementos con las teorías de aprendizaje?
Señalo, así mismo, lo que considero evidente.
a. Aprendizaje social.
b. Construcción.
c. Creación y uso de redes sociales.
d. Aprendizaje significativo y apropiación.

Wikipedia o la Espasa Calpe en Liliput

La información y la intoxicación: el caso de Wikipedia
La discusión sobre la validez de utilizar Wikipedia como recurso de aprendizaje ha acompañado a este recurso virtual casi desde su aparición. Las opiniones sobre esta gigantesca enciclopedia, que coloca en Liliput a la gran Espasa Calpe o a la Enciclopedia Británica, han variado desde el más absoluto desprecio por sus contenidos hasta una admiración sin límites por ella.
Pero Wikipedia es el ejemplo más extraordinario de lo que significa el trabajo colaborativo de miles de personas, que han construido este recurso «donando» horas de labor no remunerada a un enorme esfuerzo colectivo, para llevarlo a un extremo tal que ha provocado la quiebra de las enciclopedias en línea, como Encarta de Microsoft que aplicando un modelo de negocios intentaban cobrar por el acceso a los contenidos.
¿Es Wikipedia un recurso válido? La respuesta es indudable, Wikipedia es efectivamente la mejor, más amplia y detallada enciclopedia de la que dispone la humanidad, los recursos accesibles a través de vínculos de hipertexto, o mediante las recomendaciones de material disponible en Wikimedia Commons, y otros recursos complementarios, permiten en forma bastante precisa establecer los parámetros de referencia básica, y con frecuencia mucho más que básica, en torno a muchos temas, no, por supuesto, a todos.
Es muy fácil encontrar ejemplos de los contenidos históricos en Wikipedia, en torno a la historia de la antigüedad clásica, de la América Pre colombina, del Ecuador y de teorías y métodos históricos.
Pero, lo repetimos, se trata de una enciclopedia y debe ser considerada como tal, aún en un momento en que el conocimiento está mucho más distribuido que en el pasado inmediato.
Wikipedia es el más complejo ejemplo de lo que significa un Wiki, es decir un trabajo cooperativo que se coloca al alcance de cualquiera en la red.
Pero el concepto va más allá de un la existencia de un complejo recurso ya «dado». De hecho lo más interesante es que se trata de un recurso en permanente construcción, de algo perpetuamente inacabado, de un recurso siempre perfectible, pero todo esto en el marco de una trabajo, lo repetimos, colaborativo, en el que cada autor contribuye con un elemento más de conocimiento.
Si, como profesores/estudiantes de historia requerimos un apoyo permanente que nos permita salir de dudas en cuanto a cronología, personajes, relaciones entre acontecimientos históricos ahí está Wikipedia a nuestro alcance. Si lo que necesitamos son elementos visuales, textos básicos, teorías en resumen, Wikipedia puede ayudarnos.
Si no encontramos los conocimientos que requerimos construyamos Wikipedia. La crítica sobre la validez de los contenidos parece ya no tener sentido y aquí, como quizá nunca antes, ante la duda no te abstengas, colabora.

Los blogs

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Los entornos personales de aprendizaje y la enseñanza de la historia

Introducción
No intentaremos en este trabajo de revisar en detalle las teorías que se encuentran detrás del aprendizaje mediado por los recursos virtuales, una tarea que en nuestro medio debe impulsarse con seriedad en especial ante las dudas que aún muchos educadores mantienen, sin embargo puede señalarse que los aspectos teóricos implicados son muchos y que nos remiten tanto a la teoría pedagógica contemporánea, con sustento en Vigotsky, Ausubel, Piaget, a las orientaciones modernas de la psicología, a partir de los experimentos de Gardner y sus teorías de las inteligencias múltiples, o a las reflexiones sobre estilos de aprendizaje, sin olvidar a Buzan y los mapas mentales, pero por otro lado a mucha de la búsqueda del sentido de las redes, con los aportes de George Siemens, Cristopher Downes, Clyde Shirky, Howard Rheingold, Tim O’Really y muchos otros y a la aplicación de los recursos a la educación desde la perspectiva de Piscitelli, y todo su equipo del proyecto Edupunk desarrollado en la UBA, o a los aportes continuos de Dolors Reig y su visión del futuro, a los que se suman los documentos abiertos y colaborativos de Eduteka o de Educause en los que, a más de muchos otros elementos, podemos encontrar los sentidos de las redes sociales.
En resumen creemos firmemente en la posibilidad de que la educación alcance niveles de excelencia en la región, utilizando la potencialidad extrema de las redes virtuales, a través del desarrollo de elementos constructivistas sustentados en la colaboración social.
Nos apoyamos en puntos específicos de la teoría de análisis del sentido del Internet, de manera concreta en la teoría de la larga cola (long tail), y el valor extremo de las redes sociales.
Consideramos que la colaboración empieza con el compartir del conocimiento como una manera de ampliarlo y multiplicarlo y que la educación del futuro en muchos campos, por no señalar que en todos, se apartará del modelo centrado en la institución hasta dar sentido real al aprendizaje permanente, centrado en el estudiante.
Todos estos elementos cobran sentido y aplicación en la visión que desarrollaré en la siguiente ponencia, en la que no me detendré, a menos que sea estrictamente necesario, en los factores que sustentan teóricamente cada aspecto, sin que esto signifique que dicha reflexión sea innecesaria, ya que suscribo la necesidad de una reflexión metacognitiva que defina nuestros modelos concretos de aprendizaje.

Los entornos personales de aprendizaje y la enseñanza de la historia
Carece de sentido plantearse hoy si las TIC representan una revolución en los procesos de aprendizaje ya que la respuesta es simplemente que sí.
La discusión se dirige hoy hacia otros campos, hacia los elementos que en el futuro inmediato constituirán los recursos básicos para el aprendizaje y hacia la posibilidad de sustituir los procesos formales, asociados con la educación, por otros distintos desde la raíz.
En este contexto se discute hoy la extensión y modalidad de los entornos personales de aprendizaje, los recursos disponibles y su aplicación, y por supuesto su efectividad.
¿Qué son los entornos personales de aprendizaje? Stephen Downes, educador canadiense, considera que los PLE se derivan de la Web 2.0, ese conjunto de herramientas residentes en la red, wikis, blogs, timelines, marcadores sociales, redes sociales, repositorios de contenidos, en cuanto posibilita la utilización de recursos situados en la red o en la nube, pero sin limitarse a ellos, sino por el contrario constituyendo una parte de los recursos de aprendizaje a los que tenemos acceso tanto en el mundo virtual como en la presencialidad (una división que cada vez tiende a ser más obsoleta en cuanto las dos realidades pueden juntarse y lo están haciendo a través de la realidad aumentada o de los mundos virtuales).
Volver explícita esta diversidad de recursos es uno de los objetivos para definir los EPA. Situarlos al alcance de la mano nos permite utilizarlos cuando sea necesario, distinguir que hacer con ellos, definiendo sus características especificas, permite también ampliar nuestra huella en la red ( a la que podemos llamar la nueva huella digital).
Educause en su documento divulgativo, Seven Things You Should Know About PLE’s (www.educause.edu/eli) señala que es necesario considerar que el término PLE se refiere a las herramientas, comunidades y servicios que constituyen las plataformas individuales que los estudiantes utilizan para lograr su propio aprendizaje y lograr sus objetivos. El término incluye todos los recursos que el estudiante ( la traducción correcta es learner, es decir aprendiz) usa para responder preguntas, proveer contexto e ilustrar procesos. No se refiere a un servicio o aplicación concreta sino a la manera como los individuos abordan la tarea de aprender.
Se indica claramente que a la presencialidad se suman los recursos en red, por lo que no deben distinguirse estos dos aspectos.
Desarrollaremos algunos de los elementos que pueden ser empleados exitosamente para el aprendizaje permanente, centrado en el estudiante, pero nos limitaremos a los que podemos encontrar en la red, ya que los demás son de uso común por nuestra parte.

— Desde mi iPad

Entornos Personales de Aprendizaje

Múltiples recursos en la red, que reemplazan al software residente en nuestra computadora, son fácilmente accesibles a causa del desarrollo de la denominada Web 2.0. Esta discusión se centrará en el empleo de algunos de ellos en el proceso de aprendizaje de la historia y como pueden contribuir a consolidar los EPA (entornos personales de aprendizaje) como una alternativa para el aprendizaje permanente, o continuo, independientemente de los sistemas centralizados de carácter institucional que se aplican por regla general en los centros educativos, especialmente de nivel superior. Sin embargo estamos conscientes de que las tendencias a futuro implican la llamada web semántica, conocida como Web 3.0 o Extended Web, o la realidad aumentada como campos esenciales de desarrollo, cuyas implicaciones para el aprendizaje son aun mayores que las que presentamos aquí.
Por la experiencia académica del autor este trabajo se enfoca en la utilización de estos recursos en la enseñanza universitaria, pero muchos de los elementos aquí propuestos pueden ser utilizados en cualquiera de los niveles de aprendizaje.
Se plantea que los EPA son una construcción individual creada en un marco colectivo de alcance casi ilimitado en donde cobra importancia crucial el concepto de «prosumer» o «prosumidor» (uno de los elementos básicos de la llamada read/write web) es decir el equilibrio indispensable entre el consumo de los elementos presentes en la red y la capacidad de construir y compartir recursos, estando plenamente conscientes de que se tiende a considerar que los jóvenes son esencialmente consumidores cuando la realidad muestra que las redes sociales (Facebook y equivalentes) son un espacio permanente de construcción de contenidos por parte de quienes participan de ellas.
Será necesario plantearse cómo la complejidad de la red exige también una diversidad de recursos orientados a sus distintos aspectos por lo que se revisará el empleo de los blogs, los wikis, las líneas de tiempo, los marcadores, las redes sociales como alguno de los elementos que constituyen los EPA .


2010 Horizon Report – Edición Iberoamericana | NMC

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