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La escritura como proceso creativo

Steve Wheeler publica en su blog unas reflexiones sobre la escritura como proceso creativo. Se refiere en particular a como el mantener un blog, escribir constantemente, preocuparse por crear es algo extremadamente positivo para un profesor.
Uno de los aspectos a los que se refiere Wheler es a la concreción del pensamiento que supone la palabra escrita.
Las ideas que en la mente están aparentemente organizadas, solo pueden asumir formas válidas al verterlas a un medio comunicativo y aquel del que disponemos más fácilmente es la escritura. La idea es razonable e inmediatamente se transforma en un recurso que debe ser utilizado en clases.
Con frecuencia encontramos que nuestros estudiantes son incapaces de expresarse verbalmente, que las ideas complejas se les escapan y que el análisis de cualquier tema supone un esfuerzo inalcanzable.
Mucho de lo que se dice cae en la categoría de lugar común, y estos lugares comunes son enemigos declarados del pensamiento analítico.
La necesidad de aplicar conceptos de mayor complejidad y de incorporarlos en forma concreta y evidente sin subterfugios ni ocultamientos detrás de la teoría es algo que debemos aplicar en nuestro pensamiento diario.
Exigir a los estudiantes ensayos permanentes en torno a diversos temas, parece un recurso útil para el mayor desarrollo del pensamiento. Y en esto puede jugar un papel muy importante la escritura de un blog.
Para esto hay que apartarse de la mera suma de contenidos ajenos, que es necesario utilizar, para crear contenidos propios. Es una tarea difícil expresar las cosas en palabras propias y aun más difícil hacerlo recurriendo a ideas ajenas. La posibilidad de incorporar una teoría al pensamiento es algo que se ve distante. Casi siempre los que manejan las teorías no están capacitados para ocultarlas. Las vuelven demasiado evidentes, se refieren a ellas de manera constante. Repiten las palabras sin asumirlas en el contexto del análisis.
¿Cómo dar el paso hacia la transparencia en la expresión? Cómo volver a la teoría «líquida»? Yo mismo reconozco mis limitaciones en este caso, pero, aunque los años han pasado y han marcado sus huellas, creo que he podido reconocer la presencia de Foucault, de Vigotsky, de Bourdieu, de Gruzinski en lo que digo, en la forma en que analizo las cosas y en lo que pretendo enseñar.
Si hubiese tomado la sugerencia de Wheler cuando la planteé como propia, es decir cuando imaginé hace meses y años que debía escribir algo diariamente, tal vez mi expresión sería más compleja y me sentiría más rico, pero siempre hay un momento para reempezar.
Algún día hablaré de como el escribir sobre la pintura de los otros, ya que yo no he hecho nunca mi pintura, me enriqueció al crear formas textuales y expresivas de gran riqueza, en las que aprendí a incluir las sensaciones y texturas que prestaron viveza a mi expresión. Pero eso es otro tema…

— Desde mi iPad


Experiencias exitosas en aprendizaje

Dolors Reig en su blog el caparazón se refriere a ciertos desarrollos de la teoría educativa que parecen contradecir la forma como los profesores actuamos habitualmente en nuestro proceso de enseñanza, para usar esta palabra que va cayendo en desuso quizá injustamente.
En concreto me han interesado algunos de los elementos que han sido descubiertos, aunque no recientemente, por investigadores estadounidenses.
Me refiero a ellos y a mi propia experiencia docente, que incluye la práctica en varias carreras universitarias diferentes a lo largo de casi treinta años: la carrera de historia, la carrera de comunicación social, la carrera de diseño, la de restauración de bienes muebles, la de museología, la de psicología infantil y la de gastronomía.
En ellas he enseñado una diversidad de campos académicos pero que pueden resumirse en historia del Ecuador y de América, antropología y arqueología, historia del diseño ecuatoriano, del arte ecuatoriano y americano, historia de la cultura e historia de la gastronomía en la cultura.
¿Cuáles han sido los procesos más exitosos? ¿Cómo conseguimos una motivación superior en los estudiantes? ¿Existen elementos comunes en las experiencias positivas? Y si queremos decirlo de otra forma, más directa, ¿Qué ha servido y qué no?
Si quiero recordar aquello que creo haber hecho bien ¿Qué es?
Mis estudiantes han opinado con frecuencia que mis clases son atractivas, que puedo hacer las cosas interesantes y que conmigo se aprende mucho, también han señalado los defectos, procesos de evaluación no siempre claros, dificultades en identificar los materiales de estudio, demora en las entregas de calificaciones…pero a la larga quizá han sido mayores los logros que los fracasos.
¿Han aprendido los estudiantes? ¿Cómo?
No es posible hablar de todos los procesos seguidos pero sí destacar algunas experiencias.
1. Clases de diseño ecuatoriano a los alumnos que se forman para diseñadores. Hace tiempo que no trabajo en esta facultad de la Universidad del Azuay, pero es una de las experiencias que quiero compartir. Los estudiantes no tienen interés en la historia ¿Cómo motivarlos?
Fue útil el que ellos trabajasen en propuestas creativas que partiendo de los objetos, de cerámica, orfebrería, textiles, permitieran construir propuestas de diseño basadas en los elementos ecuatorianos pre colombinos.
Pero el éxito mayor se obtuvo, y me refiero a éxito por el entusiasmo, las buenas evaluaciones, y la participación colectiva, cuando los estudiantes trasladaban a objetos reales las propuestas sobre papel. Es decir cuando construían cosas que incorporaban a su cuerpo, cuando la línea dejaba paso a la tridimensionalidad y se incorporaba un elemento lúdico y hasta cierto punto teatral que se transformaban en acción. Esto llevó, antes, mucho antes de la ubicuidad de lo audiovisual a la filmación de una película «huayro» que recreó en argumento de ficción algunos de los elementos visuales y de diseño más interesantes.
2. Prácticas de campo con los estudiantes de arqueología. La expectativa en esta cátedra estaba centrada en la experiencia sobre el terreno, salir a toda costa al campo, poner las manos en la tierra, recorrer el espacio. A partir de las explicaciones en clase, acompañadas de dibujos, diagramas, movimientos de los estudiantes y otros recursos para explicar y motivar, el eje de la actividad estaba situado en la práctica.
Al no tratarse de una formación profesional en arqueología, ya que mis estudiantes de historia se forman para profesores de educación media, no era posible recurrir a estas salidas en forma continua, se daban pocas veces a lo largo del ciclo de cuatro meses.
Los materiales recogidos en la práctica de excavación, para la que se organizaban grupos que estaban bajo las órdenes de un curaca y apoyados por un quipucamayoc, se usaban en clase para desarrollar prácticas de clasificación de materiales, en especial de cerámica.
Al final de ciclo la satisfacción era alta, pero siempre quedaba pendiente una mayor relación con la arqueología de campo, tan metida dentro de las expectativas de los estudiantes de la Universidad de Cuenca.
3. Los banquetes de Historia de la Gastronomía en la Cultura fueron para mí una sorpresa. Al final de uno de los períodos de clase con los estudiantes del primer ciclo llegamos casi a odiarnos, mutuamente. Ninguno de los esfuerzos para motivar a los estudiantes deba resultado positivo con todos ellos, junto a los que no querían perderse una sola clase estaban los que buscaban a toda costa ranclarse, y cuando no lo hacían su actitud era insufrible.
Entonces pronuncié una famosa frase, de la que más tarde me arrepentiría, «si no quieren asistir no asistan, yo buscaré la manera de que aprueben sin venir a clases». Estaba claro que jugó un fuerte papel mi convencimiento de que todos dirían que iban a trabajar más y mejor, pero al menos seis, de un total de treinta, dijeron que me tomaban la palabra y se iban. ¿Qué hacer entonces?
Terminamos ese ciclo con altibajos y en la primera clase del próximo pregunté a los estudiantes que podríamos hacer para mejorar las cosas y entonces surgió la idea de los banquetes y demostraciones.
El primer banquete fue el del Renacimiento Italiano, le siguió la Expo del chocolate, más tarde la de comida rápida, después la cena del Titanic y al final la demostración de la tendencias actuales.
Todas estas actividades de aprendizaje fueron registradas y se encuentran en el blog de asignatura.
Podríamos hablar de éxito.
Pasados unos meses estos alumnos se acercan a mí frecuentemente a comentar lo mucho que aprendieron, cuanto nos habíamos divertido y cómo disfrutaron del aprendizaje. Y ahora que con los estudiantes del primero, realizamos una actividad semejante los antiguos alumnos recorrieron las mesas, aconsejaron, propusieron…
¿Qué tienen en común estas actividades?
Quiero solamente enumerar lo que veo como elementos similares:
a. Actividades asociadas en forma directa con las expectativas profesionales que ayudaron a dar forma al imaginario del grupo.
b. Abandono de los espacios habituales de clase, de los escenarios de clase para crear otros, lúdicos, distintos, separados de la rutina.
c. Trabajo colectivo, aprendizaje en grupo, compartir el entusiasmo.
d. Hacer cosas concretas, fabricar, construir, trabajar sobre el terreno.
e. Búsqueda colectiva de información y su transformación en conocimiento, apropiación del campo, transformación de la teoría en aplicación.
¿Cómo se asocian estos elementos con las teorías de aprendizaje?
Señalo, así mismo, lo que considero evidente.
a. Aprendizaje social.
b. Construcción.
c. Creación y uso de redes sociales.
d. Aprendizaje significativo y apropiación.

Twitter en la enseñanza

Soy un recién llegado a Twitter, pero tengo una idea clara de los elementos implicados.
Twitter, llega a donde estoy, pero me trae conversaciones, en 140 caracteres, con Piscitelli, Reig, Siemens, a los que no conocía de casi nada, y también de Adell, cuyos textos he leído con ganas, y de Verarex, una de las que motivó en mi curso de Entornos Virtuales de Aprendizaje.
Estático yo, recibo de Rheingold , al que conocí por una noticia, en el antiguo sentido del término, de El Universo, imágenes publicadas allí fuera, que motivan mi trabajo y me obligan a plantear propuestas nuevas para mis cursos universitarios.
Entiendo el sentido de los hashtags (#) y lo que significa tener seguidores (followers) y a quienes se sigue (followed), se como, de forma muy sencilla, se debe abrir una cuenta, gratis…siempre gratis, y como el @ al frente del nombre le permite a uno tener una dirección, cuya lógica no es muy distinta a la del e Mail.
Explico algunos de estos asuntos y sus características :
1. Abrir una cuenta:
El procedimiento es exactamente el mismo que para cualquier otro recurso de web2.0.
Hay que ir a Twitter y proceder a registrase.
Lo más complicado, con alrededor de 10 millones de usuarios, es encontrar un nombre apropiado.
2. Tu nombre en Twitter
El nombre en Twitter debe permitirnos una identidad personal, así nunca sabría como encontrar a Howard Rheingold si su dirección no fuera @hrheingold
De la experiencia que tengo puedo decir que funcionan mejor los nombres que se basan en nuestro propio nombre, así el mío es jamartinb, que no es sino una variación del jmartinb que habitualmente uso en mis distintos recursos, por ejemplo en mi dirección de correo jmartinb@ucuenca.edu.ec, o en mi blog personal tumblr de Juan Martínez Borrero. El empleo consistente de un mismo nombre permite acentuar la huella digital del sujeto en la red.
No creo que funcione muy bien el usar nombrecitos raros, que a veces nos gustan, como chicharito ( a menos que tu apellido sea Hernández), transfuga69 o heavymetal2010.
Por eso la mejor opción será un nombre asociado al propio, así, por ejemplo, George Siemens será @gsiemens o Vera Rexach será el evidente @vera.
3. A quién seguir
En el Twitter, de una manera semejante a lo que sucede en Facebook, uno escoge personas a las que seguir, pero no necesitas ser invitado, puedes seguir a quien quieras.
El reto es escoger las personas apropiadas, es decir aquellas que te permitan crecer en tus intereses, aprender y, siempre, las que te sugieren recursos útiles que seleccionan con su experiencia y buen ojo.
Funciona, por supuesto, el seguir al cantante de moda o la página de un almacén o producto, pero aquí tratamos de Twitter como recurso de aprendizaje.
Cómo encontrar a la gente positiva es al principio algo difícil, sin embargo una vez que encuentras a uno, y a uno solo y bueno, otros pueden encontrarse fácilmente.
Esto funciona como la bibliografía en un texto que nos interesa, un buen autor nos lleva a otros buenos autores y estos a su vez a otros buenos.
Pero, como en un texto, es importante encontrar uno que valga la pena. No cualquiera, uno que nos conduzca a conocer otros autores. Así, por ejemplo, conocí a Victor Turner y su Selva de Símbolos, y a partir de allí a Edmund Leach y la importancia de los demás etnógrafos británicos, identifiqué los libros básicos de Mary Douglas y desde ellos arribé a Van Gennep, cuya teoría sobre los rituales de paso me ha sido de gran utilidad.
Pero al mismo tiempo hay una diferencia radical, si bien los autores en Twitter pueden conducirte a otros, no se trata casi nunca de los textos ya consagrados por la critica de sus pares, aunque esto nos conduzca a otra discusión que no toco aquí.
Cada uno de estos autores, a los que seguimos, sigue a su vez a otros, que son importantes para ellos, el tema de sus tweets nos permite hacernos una idea de cuales son sus aspectos más atractivos.
Hay que saber que uno de los principios básicos de Twitter es el re tweet, esto es volver a tweetear (disculpas por los neologismos tan seguidos), los temas que son de interés.
Pero al mismo tiempo hay aportes originales de cada persona, artículos en blogs, textos en Internet, comentarios sobre temas concretos, vínculos a entrevistas, referencias a presentaciones, frases motivadoras…
4. Quién te sigue
El grupo de amigos no estaría completo sin personas que te sigan. Es decir con gente para la que lo que tú dices puede ser interesante. Inicialmente, sin embargo, puede que no te siga nadie. Lejos de despecharte, sobre todo en un país como el Ecuador, debes insistir en tus tweets, decir cosas relevantes, compartir elementos atractivos y en algún momento habrá gente que te siga. Así se cierra parte del círculo.
5. Temas y hashtags (una forma de etiquetar).
En Twitter puedes seguir una discusión o mantenerte al tanto de los aportes sobre un tema particular mediante la aplicación de etiquetas o tags.
Las etiquetas o tags son un recurso básico en la red. Ayudan a encontrar información sobre una diversidad grande de temas.
Un ejemplo es el etiquetado de las entradas en los blogs.
En los blogs de asignatura que mantengo desde hace unos años, pueden verse las etiquetas en el Blog de Historia de las Culturas Aborígenes o en el Historia de la Cultura Medieval y Moderna
El principio del etiquetado es el de facilitar la búsqueda de los recursos en la red, algo fundamental ante la facilidad de perderse en el mar de información irrelevante.
El llamado etiquetado social, cuya manifestación más interesante es, a mi entender, Delicious, posibilita que cada usuario de este recurso de Web 2.0 etiquete, es decir describa mediante un conjunto de términos relevantes, un marcador o bookmark, que remite a una página útil.
¿Porqué importa? Básicamente porque si yo voy a Delicious puedo buscar, usando mis descriptores, etiquetas o tags, no solamente lo que yo he marcado sino también lo que han marcado otros usuarios que han encontrado páginas, del más diverso tipo, sobre lo que a mí me interesa.
Un ejemplo está en mi Delicious. Allí puede verse no solamente las páginas que yo he marcado sino también las que han marcado las personas a las que yo sigo en Delicious, pero este recurso no lo vamos a describir in extenso aquí.
En el caso de Twitter el etiquetado se hace mediante hashtags, que no es otra cosa que colocar el signo de numeral # (hash en inglés), frente al descriptor, habitualmente uno o máximo dos, que marca el tema de discusión.
El tema que hemos vuelto concreto en esta forma se vuelve un vínculo activo. Esto significa que al hacer click en este aparecerán todos los tweets que se hayan marcado con ese tag.
Por ejemplo si vamos a Twitter y buscamos #edupunk, vamos a encontrar los tweets que todos los usuarios han marcado con ese tag. Así podemos seguir una discusión con muchos participantes, con excelentes aportes, sobre el tema de la educación abierta en red, si esto es lo que nos interesa.
Uno puede empezar un thread, es decir un hilo de discusión en cualquier momento, o sumarse a uno de los que ya existen simplemente usando este recurso de # más la etiqueta o tag.
Por supuesto que para eso es necesario conocer algo sobre la urbanidad en Twitter.
6. Consejos sobre urbanidad.
Si bien en la red uno puede pasar como anónimo, volverse provocativo, o asumir una personalidad que anhelamos pero que no tenemos, vale la pena pensar que si usamos cualquier recurso, no solo Twitter, para aprender debemos actuar «con corrección» lo que estamos llamando urbanidad, es decir lo que permite vivir junto a otros.
No gritar, es decir no usar mayúsculas, a menos que nos interese excesivamente alzar la voz.
No usar sino muy rara vez, y cuando sea necesario estrictamente, los emoticones.
Ser coherente y tratar de ser relevante.
Conocer los recursos y su uso para evitar meter la pata.
Ser conciso y concreto, los 140 caracteres deben poder expresar lo que queremos decir.
Estar atento a lo que los amigos dicen y responder cuando sea necesario.
No ser solamente un consumidor, también producir. Ser un prosumidor (productor-consumidor) en la red.
7. Respuestas
El participar activamente en la difusión y creación de conocimiento, mediante el hashtag que seguimos (recuerda que este consiste en colocar el signo# delante de un descriptor) supone un compromiso con la búsqueda de conocimiento y con la posibilidad de compartirlo. No se trata de colocar cualquier cosa encontrada a última hora sino, por el contrario, actuar responsablemente, ya que tratamos de compartir conocimiento entre todos.
Ya veremos como, en un futuro post, que lo que esperamos está estrictamente definido. Que cada cosa tiene una fecha de entrega y que no será posible añadir cosas irrelevantes, repetitivas o fuera de lugar a la discusión. Por edupunk que aparezca y por más compromiso con el epa (entorno personal de aprendizaje), deberemos cumplir estrictamente con lo planificado, especialmente si hemos planificado conjuntamente plazos y contenidos.
8. Discusiones
En 140 caracteres debemos responder críticamente al aporte de los demás. Es decir opinar con conocimiento de causa sobre el sentido del recurso sugerido, sobre la relevancia del conocimiento presentado y como este permite comprender, aprender diríamos mejor, el tema que estamos tratando.
Esto se reflejará en aportes de calidad, en preparación para los exámenes, en orientación para los trabajos que debemos hacer fuera de Twitter.
9. Tu diario personal, nuevo sentido del e portafolios.
Cada estudiante creará su propia cuenta en Paper Li y este será un diario, en el sentido del antiguo newspaper, personal y colectivo a la vez. Allí tendremos nuestro propio periódico que se actualiza una vez al día.
Este periódico personal será uno de los recursos de aprendizaje, consecuencia de nuestro proyecto Twitter.
Otros de los recursos serán el Wiki, el blog personal, la línea de tiempo personal a más de las cuentas en Slideshare, Youtube y Scribd.
¿Excesivo? Tal vez, pero aburrido ¡nunca!

«Pero aunque no sea así, aunque se niegue que puedan hacerse progresos, nadie puede negar que me estoy divirtiendo muchísimo» Eric Hobsbawm en ¿Ha progresado la historia? (140 caracteres, podría haberlo compartido en Twitter).